Desentrañando atrocidades: Tumbas Colectivas en un territorio controlado formalmente por ISIL

“Remains of about 27 other Yazidis were found in a bloodstained pit in the Sinjar area, further south”
Foto: Abdul Hamid Zibari – Agencia: RFE-RL
Fecha 01FEB15

“DESENTRAÑANDO ATROCIDADES: TUMBAS COLECTIVAS EN UN TERRITORIO CONTROLADO FORMALMENTE POR ISIL” – UNAMI/OHCHR 06 DE NOVIEMBRE DE 2018

PROYECTAR NACIÓN

Deseando ocupar algún tiempo de nuestra vida, hicimos ánimo de traducir este documento a fin de darle a nuestra hispanidad un poco de conocimiento sobre los atroces actos que ocurrieron en otro lado del mundo. Equipo de Proyectar Nación.


1. Introducción

Entre junio de 2014 y diciembre de 2017, el Estado de Irak y el Levante (por sus siglas en inglés ISIL) se apoderó de grandes áreas de Irak como parte de su llamado Califato, liderando una campaña de violencia generalizada y de violaciones sistemáticas al derecho internacional humanitario y a los derechos humanos – actos que pueden constituir crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y, posiblemente, genocidio en virtud del derecho penal internacional (1). Hasta la fecha, más de doscientas tumbas colectivas, un legado de terror del ISIL, se han descubierto en áreas anteriormente controladas por el ISIL. Contienen los restos de miles de víctimas, la mayoría de las cuales nunca pudieron ser identificadas. Estas escenas de crímenes masivos son símbolos de pérdidas humanas horrorosas, sufrimiento profundo y crueldad extrema.

Preparado por la Oficina de Derechos Humanos de la “Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Irak” (por sus siglas en inglés UNAMI) y por la “Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos” (por sus siglas en inglés OHCHR) (2), este informe destaca los desafíos que enfrentan las autoridades iraquíes para realizar exhumaciones, identificación de restos humanos, así como los desafíos que enfrentan los familiares que buscan obtener información sobre la suerte y el paradero de sus familiares desaparecidos y, si han muerto, sus restos mortales. Además, este informe destaca el derecho internacional, las normas relacionadas con las obligaciones de Irak para investigar y procesar los asesinatos en masa que se produjeron en el contexto de este conflicto y las mejores prácticas relacionadas con la protección y el examen de tumbas colectivas, incluida la investigación forense de las  mismas en Apoyo a los procesos penales.

Al momento de la publicación, sobre la base de información de las autoridades iraquíes, UNAMI/OHCHR había documentado 202 tumbas colectivas, los números más grandes localizados en las gobernaciones de: Ninewa (95), Kirkuk (37) Salah al-Din (36) y Anbar (24). Las estimaciones actuales proporcionadas a UNAMI/OHCHR varían de 6.000 a más de 12.000 víctimas enterradas en estos sitios (3). Las víctimas incluyen mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidades, miembros y ex miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía iraquíes, y algunos trabajadores extranjeros. Hasta la fecha, 28 tumbas colectivas han sido excavadas por la Dirección de Tumbas Colectivas, cuatro en Diyala, una en Ninewa y 23 en Salah al-Din. En total, los restos de 1.258 cuerpos han sido exhumados de estos sitios por la Dirección de Tumbas Colectivas.

Cualquier contaminación y perturbación de las tumbas colectivas podría comprometer su valor probatorio, eliminando así los intentos de garantizar la justicia y la responsabilidad. Es crítico que se mantenga la integridad de los sitios con tumbas colectivas, ya que potencialmente contienen importantes fuentes de evidencia que pueden usarse para los procesos penales.

La determinación de las circunstancias que se encuentran relacionadas con la pérdida significativa de vidas será un paso importante tanto en el proceso de duelo de las familias como en su viaje hacia la justicia. Tomar todas las medidas apropiadas con respecto a la excavación, exhumación e identificación, basadas en las mejores prácticas y normas, incluida la protección significativa de estos sitios, servirá a la obligación más amplia del Gobierno de Irak de garantizar los derechos de verdad, justicia y reparación para las familias de los muertos y desaparecidos, y para todas las comunidades afectadas. Este informe proporciona recomendaciones sobre las medidas necesarias para lograr estos objetivos de manera efectiva.

2. Metodología

Si bien, en el derecho internacional no existe una definición del término “tumba colectiva”, se entiende comúnmente que se refiere a un sitio que contiene una multitud de restos humanos enterrados (4). Según la ley nacional iraquí, “tumba colectiva” es definida como: “tierra o ubicación que contiene los restos mortales de más de una víctima, que fueron enterrados u ocultos” (5). Este informe se refiere a las tumbas colectivas encontradas en un territorio anteriormente controlado por el ISIL y reportado a la UNAMI/OHCHR por varias fuentes, entre ellas: la Dirección de Tumbas Colectivas de la Fundación Mártires, la principal entidad iraquí responsable del tema, el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior de Irak, el Ministerio Regional de Mártires y Asuntos Anfal del Kurdistán, autoridades locales a nivel de gobernación y distrito, la Comisión Internacional de Personas Desaparecidas (por sus siglas en inglés ICMP) e información basada en la red de contactos de UNAMI/OHCHR en todo Irak. Las incidencias de asesinatos en los que se descubrieron restos en casas y en otros lugares, y los cuerpos no enterrados posteriormente, no se incluyen en este informe.

3. Antecedentes

Aunque este informe se enfoca en tumbas colectivas resultantes de atrocidades perpetradas desde 2014-2017, las tumbas colectivas han estado presentes en Irak desde antes del surgimiento del ISIL en 2014. En los años 80 y 90, los partidos kurdos en el norte y los chiítas en el sur se enfrentaron con la autoridad del presidente Saddam Hussein con violencia brutal. Decenas de miles de personas murieron y muchas fueron enterradas en múltiples tumbas colectivas esparcidas por todo Irak (6). Tras el derrocamiento de Saddam Hussein, se descubrieron cientos de tumbas colectivas y se siguen encontrando (7). Además, un total de 371 individuos (kuwaitíes y nacionales de terceros países) siguen desaparecidos desde la primera Guerra del Golfo, que se cree están enterradas en las partes meridionales de Irak (8). Desde principios de 2014 hasta finales de 2017, UNAMI/OHCHR registró casi 30.000 civiles muertos y 55.150 heridos en Irak como resultado del conflicto con ISIL. Estas cifras deben considerarse como un mínimo absoluto. Los informes de derechos humanos de las Naciones Unidas durante este período descubrieron que el ISIL había cometido violencia y abusos sistemáticos y generalizados del derecho internacional de los derechos humanos, y violación del derecho internacional humanitario, actos que pueden constituir crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y, posiblemente, genocidio. (9)

En las zonas controladas por el ISIL, miles de civiles fueron asesinados y secuestrados, a menudo de manera sistemática y selectiva. Las víctimas incluyen a aquellos que fueron percibidos como opositores a la ideología y al gobierno de ISIL; personas afiliadas o consideradas parte del anterior Gobierno de Irak, como ex funcionarios públicos,  trabajadores electorales, profesionales, médicos, abogados, periodistas, líderes tribales, líderes religiosos y las candidatas políticas. Otros fueron secuestrados y/o asesinados con el pretexto de ayudar o proporcionar información a las Fuerzas de Seguridad del Gobierno o por su orientación sexual. Muchas personas fueron sometidas a fallos de los autoproclamados “tribunales” del ISIL que ordenaron el asesinato de innumerables personas e impusieron otros castigos ilegales. Hay numerosos ejemplos de asesinatos públicos por parte de ISIL, entre ellos disparar, decapitar, quemar vivas y arrojar personas de la parte superior de los edificios. Muchas personas siguen desaparecidas, algunas se presumen muertas, se cree que otras permanecen en cautiverio del ISIL o han sido traficadas fuera de Irak. ISIL también realizó una campaña de violencia contra miembros de comunidades étnicas y religiosas, incluidos los cristianos y en particular la comunidad Yazidi (10). En las zonas bajo su control, el ISIL cometió asesinatos en masa, violaciones, secuestros, detenciones y secuestros en masa, torturas y conversiones forzadas, y la esclavitud y el tráfico sexual de mujeres y niñas de comunidades religiosas minoritarias. En el momento de la publicación, la Dirección de Asuntos Yazidi del Ministerio de Fundaciones y Asuntos Religiosos de la Región del Kurdistán informó a la UNAMI/OHCHR que se creía que unos 3.117 yazidis permanecían en cautiverio del ISIL (1.452 mujeres, incluyendo niñas y 1.665 hombres, incluyendo niños).

4. Marco legal

Derecho y normas internacionales.

La existencia de tumbas colectivas genera varias obligaciones para el Gobierno de Irak derivadas de las leyes internacionales de derechos humanos, del derecho internacional humanitario, el doméstico o convencional y el derecho penal internacional (11). Estas obligaciones incluyen, entre otras, el deber de: (a) investigar, procesar y castigar a los acusados de violaciones graves de derechos; (b) buscar e identificar a los muertos; (c) revelar a las víctimas, y a la sociedad en general, todos los hechos y circunstancias conocidos de violaciones y abusos pasados; (d) proporcionar a las víctimas reparaciones adecuadas, incluidas medidas de restitución, indemnización, rehabilitación y satisfacción; y (e) asegurar que no se repitan tales violaciones y abusos.

El IV Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales de 1977 contienen disposiciones específicas sobre el tratamiento de restos mortales y tumbas (12). Las partes en el conflicto están obligadas a respetar el derecho internacional humanitario, incluido el derecho consuetudinario aplicable a los conflictos armados no internacionales. Tales normas, entre otras, prohíben: los atentados contra la dignidad personal (13); el trato cruel e inhumano (14); la la desaparición forzada (15); y el castigo colectivo (16). El derecho internacional humanitario también subraya la obligación de las partes en conflicto de buscar a las víctimas que pueden estar desaparecidas o muertas durante o después de un conflicto, para facilitar la reunificación de las familias e informar a las personas sobre el destino de sus familiares.

El CICR ha emitido principios rectores y una ley modelo sobre los desaparecidos, que describe los principios para la protección de tumbas colectivas, y coloca la responsabilidad en el Estado para proporcionar a las familias la información necesaria sobre los presuntos desaparecidos o muertos (17). La Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas (18) hace referencia al derecho a la verdad y los requisitos relacionados de una investigación sostenida sobre los actos de desaparición forzada, el enjuiciamiento y el castigo de tales actos. También estipula que los Estados que son partes en la Convención deben informar a las víctimas sobre la “verdad con respecto a las circunstancias de la desaparición forzada, el progreso, los resultados de la investigación y la fecha de la persona desaparecida” y proporcionar una reparación. (19)

De manera similar, en 2006, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó los Principios Básicos y las Directrices de las Naciones Unidas sobre el derecho a una reparación y tratamiento para las víctimas de violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos y de violaciones graves contra el derecho internacional humanitario (20). La Resolución estipula que las víctimas y sus representantes deben tener derecho a buscar y obtener información sobre las causas de su victimización y sobre las causas y condiciones de las violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos y las violaciones graves del derecho internacional humanitario, y saber la verdad con respecto a estas violaciones y abusos. Esta resolución define a las “víctimas” como las familias inmediatas de los desaparecidos. (21)

Ley Nacional

En 2006, Irak promulgó la Ley Nº 5 sobre la protección de tumbas colectivas, que se dedica a la protección de tumbas colectivas surgidas “como resultado de crímenes cometidos por el régimen anterior”. Su objetivo era proteger esos sitios de disturbios no autorizados; prever investigaciones; preservar y proteger la evidencia para identificar a las víctimas; y, para identificar a los perpetradores. En 2015, esta ley se modificó para ampliar la jurisdicción temporal a los delitos cometidos después de 2003 y para especificar qué implica la “protección, inspección e investigación” de las tumbas colectivas. (22)

En 2007, se dictaron instrucciones para establecer, bajo la autoridad de la Dirección de Tumbas Colectivas, una base de datos para registrar las tumbas colectivas y recopilar información sobre las víctimas (23). La Dirección de Tumbas Colectivas, encargada de supervisar la conservación, protección y documentación de tumbas colectivas, quedó bajo la autoridad del Ministerio de Derechos Humanos hasta que ese Ministerio fue abolido en 2015. Posteriormente, en 2015, la Dirección de Tumbas Colectivas quedó bajo la autoridad de la Fundación Mártires, que se creó para brindar apoyo, financiero y social, a las personas designadas por la Fundación como mártires del régimen de Saddam Hussein. Las víctimas de ISIL, incluidos los muertos o heridos o quienes sufrieron dañados a causa del ISIL, así como sus familias, también tienen derecho a una indemnización conforme a la Ley iraquí. (24)

5. Tumbas Colectivas en Irak

En el momento de la publicación, UNAMI/OHCHR recopiló información de varias fuentes, incluidas las autoridades iraquíes, y documentó informes de 202 sitios con tumbas colectivas, siendo el mayor número ubicado en las gobernaciones de Ninewa (95), seguido de Kirkuk (37), Salah al-Din (36) y luego Anbar (24), con otros encontrados en las gobernaciones de Babil y Bagdad. Según los informes, la gran mayoría de estas tumbas contienen los restos de víctimas de crímenes perpetrados por el ISIL. Estas cifras no deben considerarse exhaustivas, ya que pueden seguir descubriéndose tumbas colectivas. La Dirección de los Mártires de Tumbas Colectivas informó a UNAMI/OHCHR que, hasta la fecha, las exhumaciones han llevado a la recuperación de 1.283 restos.

La primera tumba colectiva que contenía presuntas víctimas de ISIL se descubrió el 9 de septiembre de 2014 en la aldea de Bardi, en la gobernación de Ninewa, en el camino hacia la presa de Mosul. Contenía los cuerpos de 14 civiles que se cree que son Yazidi (diez hombres, tres niños y una mujer). En el transcurso de los siguientes tres años, y con el retiro y la eventual derrota de ISIL, se descubrieron tumbas colectivas que contienen los restos de un número cada vez mayor de víctimas. Según la información disponible para UNAMI/OHCHR, la mayoría de estos sitios aún no han sido excavados; Algunos están asegurados por la presencia de las fuerzas armadas iraquíes; algunos han sido encerrados por cercas; y algunos están contaminados por la presencia de dispositivos explosivos.

Gobernación de Ninewa

Como se señaló, la gran mayoría de las tumbas colectivas y víctimas fueron descubiertas en la gobernación de Ninewa, donde el ISIL mantuvo su presencia más prolongada, y fue el escenario de algunos de los combates más feroces. Al momento de la publicación, se han encontrado 95 sitios con tumbas colectivas en la gobernación de Ninewa, que contienen un número estimado de víctimas, que van de 4.000 a 10.500 (25). La mayoría de los sitios se encuentran muy cerca de Mosul, la ciudad más grande controlada por ISIL hasta 2017, y en el área del distrito de Sinjar, que está habitada predominantemente por miembros de la comunidad Yazidi. La tumba colectiva más pequeña fue descubierta el 24 de enero de 2018 en el Oeste de Mosul, conteniendo los cuerpos de ocho civiles. Se cree que la más grande es el “Sumidero Khasfa” en al-Khasfa, al sur de Mosul, descubierto el 24 de febrero de 2017. Las autoridades gubernamentales creen que hasta 4.000 personas han sido asesinadas y eliminadas en este sitio.

El 13 de abril de 2017, se informó a la UNAMI/OHCHR que se habían encontrado entre 450 y 550 víctimas en dos ubicaciones en la misma área en el sub-distrito de Hamman al-Alil (al sur de Mosul). Se cree que algunas de las víctimas son de las Fuerzas de Seguridad iraquíes (por sus siglas en inglés ISF). Un total de 800 detenidos de la prisión de Badoush también fueron asesinados y descubiertos en dos tumbas colectivas, una encontrada el 22 de noviembre de 2014 y otra el 25 de agosto de 2017. Las circunstancias que rodearon estos asesinatos fueron expuestas en un informe de 2015 de las Naciones Unidas, que explica que después de que la Guardia de la prisión huyó del área, “los prisioneros fueron separados en grupos según su afiliación étnica o religiosa. Los sunitas fueron liberados, mientras que otros, principalmente shi’a, fueron cargados en camiones, conducidos a un barranco cercano y fusilados.(26) “Los sunitas de las ISF o que estaban afiliados a los Consejos de Despertar (movimiento Al–Sahwa) también fueron ejecutados. (27)

La UNAMI/OHCHR recibió informes de que se habían descubierto tumbas colectivas en todo el distrito de Sinjar, así como en las zonas de Tel Afar y Mosul en la gobernación de Ninewa. Las ubicaciones geográficas de estas tumbas colectivas reflejan áreas pobladas por los Yazidi en Ninewa y en áreas a las que huyeron cuando ISIL avanzó, emprendiendo una campaña sistemática para destruir a la población Yazidi. ISIL se refirió a los Yazidi como mushirkin – “aquellos que cometen el pecado de idolatría/paganismo (shirk)” (28). Los sitios que contienen tumbas colectivas en estas áreas se han encontrado en las siguientes aldeas: Zummar, al noroeste de Mosul, Al-Jadaa, un barrio de Mosul, en el área de Solagh, al este de la ciudad de Sinjar, Hardan, en el distrito de Sinjar, en Kocho, también en el distrito de Sinjar, y Qene Ruke, al suroeste de la ciudad de Sinjar.

Hasta la fecha, Ninewa es la única Gobernación donde se encontró una tumba colectiva que contiene trabajadores extranjeros. El 18 de junio de 2014, en Mosul, 39 trabajadores extranjeros de la India fueron secuestrados por el ISIL. El 28 de diciembre de 2017, se descubrió una tumba colectiva en el oeste de Mosul. El 19 de marzo de 2018, tras una investigación realizada por la Dirección de Tumbas Colectivas, el Gobierno de la India confirmó el ADN de los 38 cuerpos encontrados en la tumba colectiva como los de los trabajadores indios desaparecidos. El 29 de abril de 2018, la Dirección de Tumbas Colectivas informó a UNAMI/OHCHR que el trigésimo noveno cuerpo también había sido identificado a través del análisis de ADN.

Gobernación de Kirkuk

Se identificaron treinta y siete tumbas colectivas en la Gobernación de Kirkuk, incluidas 27 ubicadas en el área de al Bakarh en el distrito de Hawija y se descubrieron, el 30 de octubre de 2017, luego de la liberación del distrito. Hasta la fecha no se han realizado excavaciones en esta área. Además, se hallaron una serie de tumbas colectivas a principios de octubre de 2017, en la ciudad y alrededor de la ciudad de Hawija, al oeste de Kirkuk, y se cree que contienen aproximadamente 400 cuerpos.

Gobernación de Salah al-Din

Hasta la fecha, se han encontrado 36 tumbas colectivas en la gobernación de Salah al-Din que contienen miles de víctimas. El 12 de junio de 2014, en los terrenos del antiguo palacio presidencial de Saddam Hussein en Tikrit, el ISIL mató a aproximadamente 1.700 miembros de las Fuerzas de Seguridad iraquíes y Cadetes del Ejército. Estos asesinatos se conocieron como las “Masacres de Camp Speicher”. Entre 2015 y 2017, se descubrieron víctimas en 15 tumbas colectivas en áreas alrededor del antiguo Palacio Presidencial. Según la Dirección Médica y Jurídica, se han recuperado 1.153 cuerpos y se han identificado más de 704 víctimas. El 21 de marzo de 2018, se descubrió la decimosexta tumba colectiva en los terrenos del antiguo palacio. El 2 de abril de 2018, se exhumaron 159 cuerpos de ese sitio. Según las autoridades, la mayoría de las víctimas parecían vestir de civil y se cree que son Cadetes del Ejército.

El Gobierno de Irak ha dedicado una cantidad considerable de recursos humanos y financieros a la excavación y exhumación de las tumbas colectivas en el Campamento Speicher y a la identificación de las víctimas. La información recopilada en estos sitios formó la base para la investigación, el enjuiciamiento y la condena de un gran número de acusados en 2016 y 2017, lo que resultó en al menos 91 condenas a muerte y 35 ejecuciones llevadas a cabo (29). Se espera que se realicen más pruebas en relación con las masacres de Camp Speicher.

En otras partes de la gobernación de Salah al-Din se descubrieron más sitios con tumbas colectivas entre 2014 y 2017, muchos de los cuales aún no se han excavado. Se incluye el descubrimiento de dos viejos pozos de agua, ubicados en la aldea de Ethribbean, al norte de Tikrit, que, según las autoridades, contiene los restos de un número indeterminado de víctimas presuntamente asesinadas y luego arrojadas a los pozos por el ISIL en 2015, mientras controlaban el zona.

En la gobernación de Anbar, hasta la fecha, se han encontrado 24 tumbas colectivas muchas de ellas con civiles y personal de las ISF. Se estima que estas tumbas pueden contener hasta 628 víctimas. El 20 de octubre de 2014, miembros del Ejército Irakuí descubrieron una tumba colectiva cerca de Fallujah que contenía los cuerpos de 19 civiles, que se cree tenían entre 17 y 18 años de edad. El 30 de octubre de 2014, al norte de Ramadi, se descubrieron tres tumbas colectivas que contenían los cuerpos de más de 200 miembros de la tribu Albu Nimr, una tribu sunita que se negó a cooperar con ISIL (30). El 19 de abril de 2016, las ISF descubrieron 3 tumbas colectivas al sur de Ramadi que contienen los restos de civiles, personal de las ISF y combatientes de ISIL.

Otras gobernaciones

En Diyala, se excavaron cuatro tumbas colectivas que llevaron a la identificación de 14 víctimas. En la Gobernación de Babil se han encontrado 5 tumbas colectivas hasta el momento, y se cree que contienen hasta 65 víctimas (hombres, mujeres y niños). La tumba más grande se encontró en el Jurf al-Sakhr, en la parte norte de la gobernación. En Bagdad, en 2015, se encontró una tumba colectiva en el distrito de al-Fahama que, se cree, contiene 14 víctimas masculinas.

6. Orientación y buenas prácticas de las Naciones Unidas

Las Naciones Unidas tienen una experiencia considerable en la investigación de tumbas colectivas en Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Timor-Leste y Ruanda, donde los equipos de las Naciones Unidas fueron enviados a menudo bajo la autoridad de un fiscal principal. Además, la OHCHR también ha participado en el examen de tumbas colectivas en Afganistán, Liberia y la República Democrática del Congo. En algunos casos, se llevaron a cabo exhumaciones en cooperación con otras entidades, como Médicos por los Derechos Humanos, la Comisión Internacional para Personas Desaparecidas y el Equipo Argentino de Antropología Forense. En Bosnia y Herzegovina y Ruanda, la experiencia incluyó equipos de patólogos, antropólogos, arqueólogos y agentes de la escena del crimen.

En “Los Desaparecidos: Conferencia internacional de expertos Gubernamentales y No Gubernamentales” celebrada en 2003 (31), los participantes, incluidos el Comité Internacional de la Cruz Roja (por sus siglas en inglés CICR) y el OHCHR, aprobaron por consenso una serie de observaciones y recomendaciones con respecto a las personas desaparecidas. Las recomendaciones con respecto al manejo de restos humanos y de información sobre los muertos enfatizaron que, antes de comenzar un proceso de exhumación e identificación, todos los interesados ​​deberían acordar un marco que garantice: el establecimiento de protocolos para la exhumación, la recolección de datos post mortem, autopsias e identificaciones basadas en métodos y tecnologías científicamente válidos y confiables y/o evidencia consuetudinaria, clínica o circunstancial que se consideren apropiadas y que hayan sido adoptadas previamente por la comunidad científica; medios apropiados para asociar a las comunidades y las familias en los procedimientos de exhumación, autopsia e identificación; y procedimientos para la entrega de los restos humanos a la familia (32).

En 2010, el Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas publicó un informe sobre las mejores prácticas en el tema de las personas desaparecidas (33), brindando orientación sobre la exhumación, la recolección, el transporte, el almacenamiento y el entierro de los muertos, así como la cartografía y la preservación de los sitios de enterramiento. Las lecciones adicionales de diversas experiencias de campo sugieren que un requisito crítico es la necesidad de designar a una persona o entidad para que esté a cargo de la exhumación, incluida la recopilación y el examen de todas las pruebas relacionadas con la comisión de delitos y la identificación de las víctimas (34). El objetivo principal de esta persona o entidad debe ser diseñar e implementar un sistema justo y competente para investigar sitios con tumbas colectivas (35). Un sistema defectuoso podría arriesgarse a socavar los esfuerzos subsiguientes para investigar de manera efectiva los delitos relacionados y procesar y castigar a los perpetradores.

Las tareas centrales en estos sitios serían la evaluación del sitio, la inspección, la excavación, la recopilación de pruebas y los exámenes post mortem (36). La experiencia principal incluiría, según sea relevante, antropólogos forenses, arqueólogos forenses, administradores/investigadores de la escena del crimen, dentistas forenses, oficiales de evidencia, patólogos forenses, fotógrafos, personal de seguridad, topógrafos y expertos en explosivos (37). Además del equipo forense, y sujeto a la práctica legal local, los jueces de investigación, los fiscales y la policía también pueden estar presentes durante la recolección de evidencia en los sitios. Los investigadores también deben recibir capacitación en técnicas de recopilación de datos pre y post mortem y en el compromiso con las familias de las comunidades desaparecidas y afectadas.

7. Prácticas Seguidas por las Autoridades Iraquíes

La implementación de la Ley Nº 5 sobre la protección de tumbas masivas (2006) es facilitada por la creación de una Comisión, dirigida por funcionarios gubernamentales, actores judiciales (un juez, un fiscal y un oficial de policía), expertos forenses, representantes de la Fundación Mártires y un representante de cada uno de los Ministerios de Mártires, Asuntos de Anfal en la Región de Kurdistán de Irak y la Alta Comisión Iraquí de Derechos Humanos (38). Esta Comisión tiene la tarea de emitir decisiones para abrir tumbas colectivas; devolver restos identificados a miembros de la familia; y recoger pruebas forenses.

Una vez que se ha decidido investigar una tumba colectiva, la Dirección de Tumbas Colectivas se encarga de abrir, inspeccionar e identificar restos mortales y documentar lo que se encontró. La Dirección desarrollará un mapa del área, seguido de la apertura de un archivo que contiene: información de antecedentes sobre el sitio, testimonios de testigos, si los hubiera, fotografías y un registro de la ubicación a través de la referencia de la red GPS. La Dirección de Tumbas Colectivas tiene un equipo técnico asignado a una escena, que está supervisado por un administrador de la escena del crimen y está acompañado por un experto forense, un arqueólogo, un fotógrafo y un experto en TI (administrador de base de datos). La Dirección de Tumbas Colectivas cuenta con el apoyo de la Dirección Médica y Jurídica, que proporciona servicios de expertos relacionados con antropología, autopsias y pruebas de ADN de víctimas/restos recuperados de tumbas colectivas.

En reuniones con UNAMI/OHCHR, la Dirección de Tumbas Colectivas señaló que solo contaban con 43 empleados, incluidos 11 de apoyo administrativo, que consideran insuficientes para abordar la escala actual de necesidades. También se destacaron otras limitaciones a su trabajo: espacio de almacenamiento insuficiente para los restos humanos; riesgos considerables debido a la inseguridad en algunas áreas y la presencia de municiones sin explotar; equipos anticuados e insuficientes (en particular maquinaria de excavación); y la falta de materiales esenciales (por ejemplo, guantes, máscaras y otros equipos de protección) para excavar tumbas.

En sus reuniones con la UNAMI/OHCHR, el personal de la Dirección de Tumbas Colectivas señaló que solo se ha involucrado en procesos judiciales penales en un caso. En las investigaciones de Camp Speicher, el juez de investigación solicitó a la Dirección de Tumbas Colectivas que preparara un archivo con sus hallazgos. Sin embargo, su personal no testificó en ningún procedimiento judicial. La Dirección de Tumbas Colectivas no tiene conocimiento de ningún otro sitio (de tumbas colectivas) que sea objeto de una investigación criminal, aunque consideran que todos los lugares con tumbas colectivas descubiertos son escenas de crímenes.

Dadas sus limitadas capacidades y consideraciones de seguridad, tanto la Dirección de Tumbas Colectivas como la Dirección Médica y Legal están priorizando el examen de las tumbas colectivas encontradas en Sinjar, Badoush y Camp Speicher, que contienen un gran número de víctimas y se puede acceder a ellas más fácilmente que a otros sitios, dada la situación de seguridad en estas áreas. De particular interés para estas dos entidades es ¿cómo emprender la excavación y exhumación de sitios grandes y complejos?, como el “sumidero Khasfa”, descubierto en febrero de 2017. La Dirección Médica y Legal informó a UNAMI/OHCHR que puede haber hasta 4.000 víctimas abandonadas en el sumidero, aunque a otras entidades le reportan un número mayor de víctimas. Existe una comprensión técnica limitada con respecto a cómo remover un número tan significativo de cuerpos, especialmente dado que se sospecha que el sitio está rodeado de explosivos.

Con respecto a Sinjar, la Dirección de Tumbas Colectivas ha declarado que se han identificado 67 tumbas colectivas. De estas, se explorarán dos sitios a partir de noviembre de 2018. La Dirección de Tumbas Colectivas (consciente de las demandas de las familias de los desaparecidos) está decidida a garantizar que se les mantenga informados sobre los desarrollos, incluso cuando se inician los procesos de excavación, exhumación e identificación.

8. Desafíos en Irak

La excavación de las tumbas colectivas en Irak plantea desafíos importantes: humanitarios, forenses y relacionados con la seguridad.

El principal desafío para exhumar tumbas colectivas sigue siendo la situación de seguridad que prevalece en muchas partes de Irak. En varias áreas donde el ISIL permanece activo, particularmente en las Gobernaciones de: Anbar, Ninewa y Salah al-Din, su presencia puede inhibir la capacidad de los investigadores para acceder a los sitios y llevar a cabo su trabajo sin dificultades. Se puede requerir seguridad adicional para llevar a cabo la investigaciones de las tumbas a largo plazo. Puede que no sea posible investigar algunos sitios.

Basado en experiencias de entornos similares a los de Irak, una consideración importante durante la excavación de presuntas tumbas colectivas, es la presencia de peligros explosivos. Según el Servicio de las Naciones Unidas de Actividades relativas a las Minas (por sus siglas en inglés UNMAS), dado el uso extensivo de dispositivos explosivos improvisados ​​por parte de ISIL en Irak y las experiencias de otros países, es probable que algunos de los sitios con tumbas colectivas estén contaminados con explosivos que requieren limpieza. Sobre la base de la práctica conocida de ISIL, UNMAS cree que dispositivos activados por presión o vuelco (movimiento) y conectados a una carga principal de 10-20 kilos de explosivos caseros contenidos en contenedores de metal o plástico, pueden encontrarse en las tumbas colectivas. Se esperaría que los dispositivos explosivos improvisados ​​quedaran ocultos bajo tierra, lo que requeriría el uso de detectores de metales. Sin embargo, de acuerdo con el UNMAS, el uso de detectores de metales sería un reto, ya que se espera que dichos sitios tengan una contaminación de metales mediana a alta a partir de los artículos que previamente llevaban los individuos muertos en las tumbas. Además, se han localizado restos humanos en Mosul equipados con cinturones y chalecos suicidas, incluidos cuerpos que tienen la apariencia de mujeres y/o niños.

La exhumación de dichos sitios requerirá la presencia de expertos en gestión de riesgos de explosivos para evitar accidentes y, cuando sea necesario, realizar la limpieza de los dispositivos.

La identificación de individuos en las tumbas colectivas será fundamental para una investigación criminal y para devolver los restos a las familias. Es probable que las identificaciones exitosas se basen en el ADN de las víctimas y familiares, así como en la ropa y la documentación, como los registros médicos (dentales y de salud). En algunos casos, no habrá ADN conocido disponible para la prueba. Un desafío en este sentido es el hecho de que, con el tiempo, las escenas del crimen cambian. Las circunstancias existentes en el momento de la muerte podrían ser diferentes de cuando se descubre e investiga una tumba colectiva. El paso del tiempo podría transformar la apariencia del sitio y degradar su contenido. Los factores a tener en cuenta incluyen la estación del año, la temperatura y la presencia de secuestradores (humanos o animales) o perpetradores que eliminan o destruyen material probatorio. Además, los miembros de la familia pueden intentar, de buena fe, recuperar los restos de sus seres queridos, por lo tanto, manipular inadvertidamente los sitios e interferir con la evidencia.

Sin embargo, las tumbas colectivas pueden contener una enorme cantidad de datos que tienen un significado forense. Por ejemplo, el número de cuerpos; el sexo, edad y etnia de las víctimas; el tipo de heridas y la naturaleza del asesinato; el número de casquillos de balas u otros objetos relevantes; si el sitio contiene civiles o prisioneros ejecutados, combatientes del ISIL, miembros de las Fuerzas de Seguridad o múltiples tipos de víctimas; y qué tipo de ropa fue descubierta, por nombrar algunas. Tales ideas podrían proporcionar a los investigadores el “panorama general” de lo que ocurrió en la escena, incluso si las víctimas fueron asesinadas en el lugar. Un desafío importante para las familias de los desaparecidos es la multiplicidad de entidades a las que deben informar para que los departamentos relevantes tomen medidas. La siguiente tabla, provista por la Dirección de Tumbas Colectivas, destaca los diversos actores a los que las familias de víctimas deben informar para: a) notificar al gobierno que sus familiares están desaparecidos, y b) tratar de determinar su destino (39)

Según el cuadro anterior, las familias de las víctimas deben informar a más de cinco entidades estatales para completar los requisitos legales para establecer el destino de una persona desaparecida. Incluyen la aplicación de la Ley, el Poder Judicial, los Ministerios de Justicia y Salud y la Fundación Mártires. Se deben completar numerosos formularios, se deben obtener tres fuentes de ADN por persona desaparecida y se debe acudir a las estaciones de policía y tribunales pertinentes para garantizar que las personas desaparecidas no estén bajo custodia. De acuerdo con la Dirección de Tumbas Colectivas, este proceso requiere mucho tiempo y es una gran fuente de frustración para las familias que ya han sido gravemente traumatizadas por su pérdida. El sistema actual impone una carga onerosa a las familias que pueden estar ya gravemente traumatizadas y sometidas a un estrés considerable.

Otro desafío al que se enfrenta el personal que trabaja en el campo de la investigación, la excavación, el manejo de la escena del crimen y la fotografía forense es que, bajo el sistema actual, operan en sitios con poco acceso a información o conocimiento de las mejores prácticas internacionales, incluso de países con experiencias similares a Irak. Esto se ve agravado por las restricciones financieras.

Un órgano central para manejar todos los problemas relacionados con las personas desaparecidas podría abordar algunos de estos desafíos, eliminando la carga que actualmente tienen las familias y acelerando todo el proceso.

9. Conclusiones

La verdad y la justicia significativas para las víctimas del conflicto con el ISIL y sus familias requieren, entre muchos otros aspectos, la preservación, excavación y exhumación adecuados de los sitios con tumbas colectivas y la identificación de los restos de las muchas víctimas y su regreso a las familias. Este informe ha resaltado que al menos 202 sitios con tumbas colectivas informadas se han descubierto desde 2014 en un territorio anteriormente controlado por ISIL y se anticipa que se podrán descubrir más tumbas en los próximos meses y, quizás, años.

Las tumbas colectivas pueden contener material forense crítico que no solo puede ayudar en la identificación de los restos de las víctimas, sino también construir un entendimiento en torno a la escala de abusos y violaciones que ocurrieron y apoyar el proceso de determinar si los actos que llevaron a estas tumbas colectivas equivalen a crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad o genocidio. La evidencia reunida en estos sitios será fundamental para garantizar investigaciones creíbles, procesamientos y condenas, de conformidad con las normas internacionales de debido proceso. Las exhumaciones que no se ajustan a los estándares internacionales y las mejores prácticas podrían llevar a la destrucción o pérdida de evidencia crítica y complicar la identificación de los cuerpos, extendiendo así el dolor de las familias afectadas y socavando su derecho a la verdad, la justicia y las reparaciones.

Como se destaca en este informe, las autoridades iraquíes han enfrentado profundos desafíos al emprender excavaciones, exhumaciones e identificaciones. Dada la cantidad y el tamaño de las tumbas colectivas descubiertas hasta la fecha, la tarea por delante es desalentadora. El apoyo de la comunidad internacional en términos de experiencia, particularmente en el manejo de dispositivos explosivos, así como el soporte de capacidad técnica y la racionalización adecuada de los fondos, será esencial.

Las investigaciones criminales y los procesamientos jugarán solo una parte para contar la historia completa de las atrocidades que llevaron a estas tumbas colectivas. Estas escenas del crimen generan dinámicas de justicia más amplias, incluida la necesidad de garantizar un registro histórico de lo que ocurrió en estos lugares, recordar estos sitios y, cuando sea posible, identificar a las víctimas. La promoción de la verdad, la justicia y la reparación con garantías de no recurrencia será fundamental para garantizar un reconocimiento completo de las atrocidades del ISIL. Esto a su vez podría contribuir a una paz duradera. Las víctimas y sus familias no merecen nada menos.

10. Recomendaciones

UNAMI/OHCHR recomienda que el Gobierno de Irak:

Preservar y proteger los sitios con tumbas colectivas

a. Emprenda un enfoque multidisciplinario para las operaciones de recuperación con la participación, según sea necesario, de especialistas experimentados, incluidos expertos en contaminación de armas y explosivos, especialistas en sistemas de información geográfica y cartografía, arqueólogos, antropólogos, fotógrafos, investigadores de la escena del crimen y oficiales de evidencia.

b. Establezca un portal de información centralizado eficiente para analizar y salvaguardar todos los datos e información disponibles dentro de una plataforma segura y con capacidad de búsqueda.

c. Asegurar la capacitación en operaciones de recuperación, incluida la identificación, excavación, exhumación e investigación de tumbas colectivas.

d. Brindar educación sobre riesgos a todos los involucrados en las operaciones de recuperación para aumentar la posibilidad de detección temprana y el reporte de sospechas de explosivos.

Asegurar un enfoque centrado en la víctima

a. Adoptar todas las medidas apropiadas para hacer frente a los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y las reparaciones, incluso mediante:

i. El hecho de garantizar que la información recopilada como resultado de investigaciones en tumbas colectivas se pone rápidamente a disposición de las autoridades investigadoras judiciales para facilitar los procesos judiciales de conformidad con las normas internacionales.

ii. El establecimiento de un registro público y centralizado de personas desaparecidas a las que los miembros de la familia y la comunidad pueden contribuir y consultar para obtener información.

iii. El establecimiento de una Oficina Federal de Personas Desaparecidas, dirigida por un funcionario de alto rango, encargada de determinar el estado de todas las personas desaparecidas en Irak.

iv. En espera del establecimiento de una oficina de este tipo, se garantiza el establecimiento de mecanismos para garantizar que los miembros de la familia estén informados sobre las medidas adoptadas dentro de la investigación para determinar la suerte y el paradero de sus familiares, identificar los restos y devolverlos a la familia.

b. Dado lo que representan los sitios con tumbas colectivas, una vez que las investigaciones están completas, se considere la creación de un registro histórico público de lo que ocurrió, cuándo y el nombramiento de las víctimas (cuando sea posible). Pudiendo tomar la forma de memoriales en los sitios reales de las tumbas colectivas.

c. Fortalecer el marco legal e institucional para la reparación de las víctimas, sus familiares y seres queridos.

d. Establecer, por ley, un cuerpo central para todo el trabajo relacionado con personas desaparecidas para proporcionar un proceso más eficiente y menos burocrático para las familias de las víctimas.

e. Establecer procesos de justicia transicional en consulta con la sociedad civil, grupos que representan a las víctimas y que reflejen los diversos grupos religiosos y étnicos de Irak.

f. Con el fin de implementar de manera significativa todas las recomendaciones anteriores sobre la justicia centrada en la víctima, se invita al Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Promoción de la Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de no recurrencia al Irak para que proporcionen asesoramiento sobre el desarrollo de un enfoque integral.

UNAMI/OHCHR recomienda que la comunidad internacional:

Proporcionar capacitación y apoyo técnico.

a. Apoyar los esfuerzos iraquíes relacionados con la exhumación, recolección, transporte, almacenamiento y devolución de restos humanos a sus familias, así como su identificación. Esto requiere:

i. Suministro de recursos a la Dirección de Tumbas Colectivas para permitirle llevar a cabo su trabajo de manera eficiente de acuerdo con los estándares y las mejores prácticas internacionales.

ii. Apoyo a campañas de concientización pública y educación sobre el proceso y las acciones necesarias para determinar la suerte y el paradero de las personas desaparecidas.

iii. Apoyo para fortalecer las capacidades de todos los funcionarios involucrados en la determinación del destino de las personas desaparecidas, incluido el personal de la Dirección de los Tumbas Colectivas, de acuerdo con las mejores prácticas internacionales.

iv. Soporte técnico para desarrollar:

  • un portal de información centralizada eficiente para analizar y salvaguardar todos los datos e información disponibles dentro de una plataforma segura y con capacidad de búsqueda.
  • un registro centralizado y público de personas desaparecidas en el que los miembros de la familia y la comunidad pueden contribuir y consultar para obtener información.

b. Apoyar a Irak para establecer un proceso integral de justicia de transición que sea aceptado y establecido en consulta con los iraquíes, en particular los de las comunidades afectadas, incluso mediante el intercambio de las mejores prácticas de otros países.

c. Asegurar la provisión de asistencia legal adecuada y apoyo para el desarrollo de la capacidad técnica de las instituciones estatales pertinentes a fin de fortalecer los tribunales iraquíes y el sistema judicial para la investigación de los sitios con las tumbas colectivas y los procesos judiciales que cumplen con las normas internacionales de debido proceso.

Notas al pie:

(1) Ver “Claves de responsabilidad y reconciliación para curar las heridas del ISIL en Irak”, comunicado de prensa del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (11 de julio de 2017); Informe sobre la protección de los civiles en el contexto de las operaciones de Ninewa y la recuperación de la ciudad de Mosul, 17 de octubre de 2016 – 10 de julio de 2017, publicado conjuntamente en noviembre de 2017 por el OHCHR y la UNAMI; Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos al Consejo de Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Irak a la luz de los abusos cometidos por el llamado Estado Islámico en Irak y el Levante y los grupos asociados, Doc. De la ONU., A / HRC / 28/18 presentado al Consejo de Derechos Humanos el 13 de marzo de 2015

(2) La Resolución 2421 (2018) del Consejo de Seguridad obliga a UNAMI a “promover la rendición de cuentas y la protección de los derechos humanos, y la reforma judicial y legal, con el fin de fortalecer el estado de derecho en Irak, además de apoyar el trabajo del equipo de investigación establecido en la resolución. 2379 (2017). ”

(3) Esto incluye solo las tumbas colectivas donde se disponía de estimaciones. El número total de víctimas no se puede determinar hasta que todos los restos hayan sido exhumados oficialmente.

(4) Por ejemplo, el derecho internacional humanitario se refiere a “tumba”, “sepultura”, “otros lugares con los restos de personas” o “tumbas colectivas”. Véanse los artículos 130 del Convenio de Ginebra relativos a la protección de las personas civiles en tiempos de guerra. 13 de agosto de 1949 (“Convención IV de Ginebra”), 34 (2) del Protocolo adicional I de 1977 a los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949 (“Protocolo adicional I”), y las Reglas 115 y 116, Comité Internacional de la Cruz Roja, Derecho internacional humanitario consuetudinario.

(5) Véase el Artículo 2, Ley Nº 13 de 2015, Ley de Asuntos y Protección de Tumbas de Masa, que modifica la Ley Nº 5 de 2006, Protección de Tumbas Colectivas.

(6) Eric Stover, Miranda Sissons, Phuong Pham y Patrick Vinck, “Justicia en espera: responsabilidad y reconstrucción social en Irak” Volumen 90 Número 869 Revista Internacional de la Cruz Roja, marzo de 2008, 5. Ver pág. 10.

(7) Según la Dirección de tumbas colectivas iraquíes, el descubrimiento más reciente de una tumba colectiva de la era de Saddam Hussein fue el 27 de abril de 2018 en Ali-al-Garbi, en la gobernación de Missan.

(8) Mecanismo tripartito de Irak y Kuwait: Proyecto de revisión 2017. Ver pág. 6. A pesar de los continuos esfuerzos de búsqueda, no se han recuperado restos humanos desde 2004.

(9) Ver nota 1.

(10) Véase el Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Irak a la luz de los abusos cometidos por el llamado Estado Islámico en Irak y el Levante y los grupos asociados, Doc. ONU. , A / HRC / 28/18 presentado al Consejo de Derechos Humanos en marzo de 2015. Las fuentes estiman que entre 2000 y 5.500 Yazidi han sido asesinados por ISIL desde el 3 de agosto de 2014. Según una autoridad local, aproximadamente 6,386 Yazidi fueron secuestrados por miembros de ISIL a partir del 3 de agosto de 2014 (3.537 mujeres y 2.859 hombres). A mediados de mayo de 2016, 2.587 Yazidi habrían logrado escapar del cautiverio del ISIL (934 mujeres; 325 hombres; 658 niñas; y 670 niños).

(11) Iraq es un Estado parte en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, la Convención Internacional sobre Desapariciones Forzadas y los cuatro Convenios de Ginebra de 1949 (incluido el Convenio de Ginebra IV).

(12) Irak no es signatario de los Protocolos adicionales I y II de 1977, de los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949 (“Protocolo adicional I” y “Protocolo adicional II”), aunque el CICR considera que muchas de sus disposiciones son normas internacionales consuetudinarias.

(13) Convenciones de Ginebra 1949 I-IV, Artículo 3 (1) (c), y Protocolo Adicional II, Artículo 4 (2) (e) y Regla 90, CICR, Derecho Internacional Humanitario Consuetudinario.

(14) Convenios de Ginebra 1949 I-IV, Artículo 3 (1), y Protocolo Adicional II, Artículo 4 (1).

(15) Regla 98, CICR, Derecho internacional humanitario consuetudinario.

(16) Véase, por ejemplo, el Protocolo adicional II, artículo 4 (2) (b) y la Regla 103, Derecho internacional humanitario consuetudinario del CICR.

(17) Véase CICR, Servicio de Asesoramiento en Derecho Internacional Humanitario, “Principios rectores/Ley Modelo sobre las personas desaparecidas,” Comité Internacional de la Cruz Roja (2009).

(18) G.A. res. 61/177, A/RES/61/177, (20 de diciembre de 2006). La Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas entró en vigor para el Iraq el 23 de diciembre de 2010.

(19) Ver artículo 24 (2) y (5).

(20) Doc. ONU, A/RES/60/147 (21 de marzo de 2006).

(21) “Las víctimas son personas que sufrieron daños individual o colectivamente, incluyendo lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdida económica o deterioro sustancial de sus derechos fundamentales, a través de actos u omisiones que constituyen violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos o violaciones graves. del derecho internacional humanitario. “Cuando corresponda, y de acuerdo con la legislación nacional, el término” víctima “también incluye a la familia inmediata o dependientes de la víctima directa y las personas que han sufrido daños al intervenir para ayudar a las víctimas en peligro o para prevenir la victimización”. Véase el párr. 8, Ibid.

(22) Ley Nº 13 de 2015, Asuntos y protección de tumbas colectivas, que modifica la Ley sobre la protección de tumbas colectivas (2006).

(23) Ley Nº 1 de 2007, Instrucciones para facilitar la aplicación de la Ley sobre la protección de tumbas colectivas (2006).

(24) Véase la Ley de indemnización a las víctimas de operaciones militares, errores militares y acciones terroristas Nº 20 de 2009, modificada en 2016 por la Ley Nº 57 de 2015, artículos 1 a 11.

(25) Este rango proviene de fuentes dentro de los gobiernos nacionales y locales, así como de organizaciones no gubernamentales.

(26) Ver “Clave de responsabilidad y reconciliación para curar las heridas del ISIL en Irak”, comunicado de prensa del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (11 de julio de 2017); Informe sobre la protección de los civiles en el contexto de las operaciones de Ninewa y la recuperación de la ciudad de Mosul, 17 de octubre de 2016 – 10 de julio de 2017, publicado conjuntamente en noviembre de 2017 por el OHCHR y la UNAMI; Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos al Consejo de Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Irak a la luz de los abusos cometidos por el llamado Estado Islámico en Irak y el Levante y los grupos asociados, Doc. De la ONU ., A/HRC/28/18 presentado al Consejo de Derechos Humanos el 13 de marzo de 2015.

(27) ibid.

(28) Véase Un llamado a la rendición de cuentas y la protección: sobrevivientes de atrocidades de Yazidi cometidos por ISIL, OHCHR/UNAMI, agosto de 2016.

(29) Ver informes de UNAMI/OHCHR: Derechos humanos en Irak: enero-junio de 2016; Informe sobre los derechos humanos en Irak de julio a diciembre de 2016; e Informe sobre los derechos humanos en Irak, de julio a diciembre de 2017. Sobre la cuestión de la pena de muerte, véase el informe del Secretario General de las Naciones Unidas (A/HRC/39/19).

(30) Albu Nimr también pudo haber sido atacado porque sus miembros de la tribu se unieron al ejército y la policía desde 2003.

(31) Ver https://www.icrc.org/eng/assets/files/other/themissing_conf_03.2003_en_90.pdf (fecha de acceso: 2 de septiembre de 2018).

(32) Ibid., Pág. 63

(33) Informe de avance del Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos sobre las mejores prácticas en el tema de las personas desaparecidas, Doc. ONU.A/HRC/14/42 (22 de marzo de 2010).

(34) Ver Mark Skinner y Jon Sterenberg, Turf Wars: Autoridad y responsabilidad para la investigación de tumbas colectivas (2005) 151 Forensic Science International, 221, 222; Mark Skinner, Djordje Alempijevic y Marija Djuric-Srejic, Directrices para monitores de bio-arqueología forense internacional Monitores de exhumaciones graves (2003) 134 Forensic Science International.

(35) Ibid.

(36) Ibid.

(37) Ibid.

(38) Estos son llamados comités del “Comité 6”.

Link al documento original:
https://www.ohchr.org/Documents/Countries/IQ/UNAMI_Report_on_Mass_Graves4Nov2018_EN.pdf

Notas de traducción:

  • Mass Graves:                    Tumba Colectiva. (Se desestimó el término “fosa común” dado que, de alguna manera, no hace un adecuado reconocimiento a las víctimas asesinadas y enterradas sin un mínimo respeto e identificación).
  • ISIL:                                   Estado Islámico en Irak y Levante o EIIL
  • Mass Graves Directorate:  Dirección de Tumbas Colectivas.